Fermentación: una tradición que prospera en los tiempos modernos
En Japón, alimentos cotidianos como el miso, la salsa de soja, los copos de bonito y el natto, todos ellos productos de la fermentación, son parte integral de nuestra dieta diaria.

En Japón, productos cotidianos como el miso, la salsa de soja, las hojuelas de bonito y el natto, todos productos de la fermentación, son parte integral de nuestra dieta diaria. Esto refleja la arraigada cultura de la fermentación en la cocina japonesa. De niño, me animaban a comer sopa de miso y natto por sus beneficios para la salud. Pero cuando mis amigos extranjeros me preguntan qué es el natto o la salsa de soja, y les respondo: "Soja fermentada", suelen mostrarse desanimados, como si dijeran: "¿Cómo puede algo fermentado ser sabroso y saludable?".
La distinción entre lo que se considera podrido y desechado y lo que se valora como fermentado es fascinante. Este artículo profundiza en los orígenes y la evolución de la fermentación en la cultura contemporánea, destacando su impacto perdurable en nuestras vidas y su papel crucial en la cocina japonesa.
tablas de contenidos
Orígenes de la fermentación

La fermentación surgió antes de la tecnología de refrigeración, evolucionando a través de los ensayos y errores de nuestros antepasados. Está arraigada en diversas culturas del mundo, incluyendo Japón. Nuestros antepasados, al no comprender qué eran los microorganismos ni el mecanismo de la fermentación, debieron comprender las maravillas de la fermentación a través de sus experiencias y experimentaron repetidamente durante muchos años.
¿Fermentación o deterioro?
Por ejemplo, los condimentos fermentados como el natto y la salsa de soja son conocidos y aceptados en Japón, pero podrían no serlo en regiones sin dicho contexto cultural. En el mundo actual, donde la comida y la cultura se comparten fácilmente, definir la frontera entre la fermentación y el deterioro sigue siendo un desafío, pero el criterio principal es la seguridad para el consumo humano.

¿Qué es un Koji?




La fermentación comenzó como un descubrimiento accidental antes de la refrigeración y se ha perfeccionado con los años mediante mucho ensayo y error. En el pasado, la gente debía saber intuitivamente que la fermentación les hacía bien, y ahora, con todo nuestro conocimiento científico, estamos empezando a apreciar sus instintos. A menudo usamos palabras sin comprender del todo su significado, y creo que la fermentación es una de ellas. Al aprender sobre ella y experimentar con ella en la cocina, podemos disfrutar de los beneficios de los alimentos fermentados en nuestra vida diaria y sentirnos más cerca de la cultura de la fermentación.
Stay close to the craft
Now and then, a quiet letter — new stories, seasonal notes, and the hands behind the work.




Leave a comment