Pinceladas de tradición: La maestría del maki-e de Morita Masatoshi
Visitamos a Morita Masatoshi, un artista que ha estado encantado por el arte del maki-e desde hace casi cinco décadas.

En el corazón de la región de lacas Echizen (Prefectura de Fukui), en medio de una tradición que se extiende por más de 1.500 años, reside un artesano cuya obra ha estado dedicada al antiguo oficio del maki-e. Esta técnica tradicional japonesa, donde se crean diseños intrincados usando laca y luego se espolvorean con polvo de oro, plata y platino, permanece como emblema de la rica herencia cultural del país. Morita Masatoshi, cautivado por este oficio hace casi cinco décadas, continúa impulsando su evolución mientras permanece profundamente arraigado en su pasado legendario.
Del sueño del manga a la maestría del maki-e

El camino de Morita hacia el mundo del maki-e fue inesperado, comenzando en su juventud cuando aspiraba a convertirse en artista de manga. Su trayectoria dio un giro decisivo debido a un encuentro fortuito con el arte del maki-e. Quedó cautivado por un contenedor natsume para matcha, elegantemente adornado con un diseño maki-e de pez dorado.
"Al ver ese pez dorado trazado con tal precisión y elegancia, supe que esto era algo extraordinario",
recuerda Morita, reflexionando sobre el momento que cambió el curso de su vida.
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"Adaptar un diseño usado inicialmente en la superficie curva de un cuenco a la forma plana y tridimensional de una caja requirió una consideración cuidadosa del posicionamiento y el equilibrio".
Más allá de la mera réplica
El trabajo de Morita es profundamente intuitivo, nutriéndose no solo de años de experiencia sino también de una aguda sensibilidad hacia el mundo natural y una amplia apreciación por la expresión artística a través de géneros. Comparte con nosotros un enfoque filosófico de su oficio que va más allá de la mera réplica.

"Debido a que el fondo es laca negra, trazar un motivo objetivamente preciso no significa necesariamente que sería hermoso. En cambio, me enfoco en capturar el aliento y el movimiento de las plantas".
Un sentido intuitivo de creatividad, su pincel se mueve como por voluntad propia. Esta habilidad innata, a menudo referida como la intuición o sensibilidad del artesano, es la culminación de años de trabajo dedicado y sincero en el arte tradicional del maki-e.
Morita busca continuamente inspiración más allá de los confines de su oficio, nutriéndose de un amplio espectro de expresiones artísticas encontradas en museos y en medios como películas, anime y manga, para evitar que su sensibilidad se vuelva demasiado insular.
Esta práctica de mantener una mente abierta y no adherirse excesivamente a las propias preferencias asegura que su trabajo en maki-e permanezca vibrante, innovador y refleje una amplia gama de influencias.
Maki-e en contextos modernos

El viaje de casi medio siglo de Morita a través del mundo del maki-e refleja la historia evolutiva de esta forma de arte tradicional. De un joven que soñaba con convertirse en artista de manga a un venerado artesano de maki-e, su trabajo encarna una conexión profunda con las tradiciones culturales japonesas mientras simultáneamente abraza el potencial de innovación y crecimiento. A través de sus manos, el arte atemporal del maki-e continúa floreciendo, uniendo pasado y futuro, tradición e innovación.
Stay close to the craft
Now and then, a quiet letter — new stories, seasonal notes, and the hands behind the work.




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